Por primera vez
después de mucho tiempo
no tengo nada por decir.
No tengo alientos para llorar,
mi alma dice no más.
Siento el peso de las nubes grises
aquí,
en esa frontera entre el pecho y el corazón:
me dueles vos,
y me dolerás hasta la eternidad
o quizás solo unas cuadras antes de llegar.
Tengo la señal de PARE frente a mí
pero yo quiero seguir,
hace mucho renuncié a la idea de dejar de escribir.
Tengo tu nombre atravesado en mi garganta
desde mi corazón te quiero expulsar.
Hoy más que nunca
tengo la mirada perdida
no sé por donde caminar.
Duele respirar
y estos suspiros me arrastran al vacío de tu mirar.
No quiero a nadie a mi alrededor
sueño con las calles solas,
un par de cervezas
y así no saber de esta tristeza.
Estar despierta no me sirve
tampoco deseo dormir,
no quiero soñar.
Quisiera estar en marte
y no joder más.
Podría estar parada en un anden
y no tener poder,
mucho menos saber que fecha es.
Si mi memoria es tan mala
¿Por qué no puedo olvidarme de ti?
Esa pregunta vuelve a mí
junto antes de sentarme a escribir.

