domingo, 27 de enero de 2019

DESPUÉS DE TODO






La libertad guiando al pueblo - Delacroix

Me cuesta creer
lo mucho que te llegué a querer,
pero más me cuesta aceptar
lo fácil que lograste escapar.

Después de todo
no soy de ataduras,
por encima del dolor
estas vos.

Te demostré más de una vez
todo lo que en mi vida abarcabas,
unos segundos contigo
me alejaban del peligro.
Tus brazos se convirtieron en mi abrigo.

Te construí un templo en mi alma
tenerte del todo conmigo
y sentir por dentro un paraíso.

Después de todo
merecías más, 
un amor que desde el principio
no supe brindar.

Cada día era un intento nuevo
porque supieras la felicidad que causabas.
Esa sonrisa que soltabas después de cada charla
me tenía flechada.

Disfrutaba los momentos entre las dos;
sin minimizar tus tristezas,
ni emociones,
era oídos para ti.
Mis palabras eran pocas,
siempre preferí llenarte de apoyo
y extenderte mis brazos.

Hacerte sentir tranquila,
brindarte paz;
algo que siempre nos ha costado ganar.

Después de todas
las diferencia 
nuestra conexión 
era más que magia,
nos atraíamos
sin pedirlo.

Te sumergías en una oscuridad
a la que pocos podían llegar,
compartimos una soledad
que nos ata
y por eso nos vuelve a encontrar.

No hay imagen más desastrosa
que imaginarte,
recordar cómo estabas la última vez.
Despertar,
y ver que solo hay desconocidos,
que falta la pieza que
solo tienes tú.

Después de todo
sigues sin estar... 
En un rincón de la ciudad
quizás me has de extrañar.

Y después de todo 
me tienes aquí,
detrás de una pantalla
sin nada de esperanza,
-cabizbaja-.