Ver el cielo y querer nacer de nuevo,
hacer las cosas con más calma
y sin tantas ansias.
Mis ojos se iluminan,
viajan al pasado...
a los atardeceres que juntos
contemplamos.
No importa el color del cielo;
si hay nubes,
o todo está gris.
Siempre verlo será un motivo
para no querer morir.
Belleza y melancolía
se unen aquí.
Esa mezcla de colores
alejan mis temores.
Respirar,
sentir que vale la pena soñar.
Que no hay afán por amar;
los sentimientos los tengo
inquietos.
Mis manos a alguien quiere sostener
pero a su tiempo todo debe ser.
Me quedé corta,
se cruzaron mis ideas.
No es ni la mitad de lo quiero expresar.
Y si estás en estas líneas
espero que se te salga una sonrisa.
Porque hay muchos cielos por ver
y en ellos las ganas de creer.
