lunes, 20 de julio de 2020

A VECES





Parte de la Creación de Adán - Miguel Ángel


Qué tarea más difícil es olvidarte,
cada día es un esfuerzo sobrenatural 
que parece nunca terminar. 
A veces quiero devolver el tiempo 
creer que eres mía 
y no es una fantasía. 

Me lamento mucho recordando el pasado,
caminar sin tu compañía 
es algo que necesito en mi vida. 
A veces maldigo el día en que te conocí
de cruzarnos, y terminar así. 

Prefiero que se me vaya la fuerza y no la inspiración,
matarme con pensamientos 
y desvelarme 
porque evito soñar(te). 
A veces escapo de esta realidad 
y despierto con una carga de soledad. 

Si la vida nos tiene compasión 
evitará un encuentro, 
nuestras caras se deben evitar 
cada quien por su destino...
Me inquieta frecuentar los mismos sitios 
que me cojas con una copa en la mano, 
puedo temblar y decir de más.
A veces te presiento, 
como si fueras un suceso,
algo que me rodea 
y en silencio me atormenta.

Ahora que he vuelto a escribir 
me doy cuenta que rodeas por ahí.
No sé en donde te escondes
pero siempre logras un lugar 
entre la invisibilidad. 
A veces solo aprendo para olvidar que alguien habitó en mi memoria, 
ahora ese espacio le debe pertenecer a letras e historia
y nunca más a la mujer que me daba vida cuando sonreía.

Camino para despejar mis ideas
siempre voy de afán, 
me gusta moverme rápido,
los pasos lentos solo se dan cuando van dos. 
A veces recuerdo nuestras últimas despedidas
siempre quise voltear y pasar un rato más, 
pero para qué torturarme
si al cabo todo da igual, 
haga o deshaga. 

A veces me invade la curiosidad, 
a veces reservo palabras, 
a veces esquivo lugares,
a veces hablo bajito. 

A veces es sobre ti,  
otras veces es el fantasma de tu sombra que se niega a dejarme ir.