Cerré las puertas
no quería más tormentas,
la ansiedad aumentaba
la vida se sentía pesada.
Sin fuerzas,
otro día más
solo quiero salir a volar...
Escribía, escribía y escribía
las letras me absorbían.
No sentía el corazón,
venía inalcanzable el amor,
tenía fantasías con personajes de historia,
quería saber de poesía,
huía de esta realidad.
Los días eran fríos,
y las noches se hacían más oscuras.
Solo vivía de mis pasiones,
vencer el patriarcado
recorrer pasillos de museos,
encontrar en la calle lo que no habita en casa.
Mi realidad
era esa,
la aprendí a querer.
Fui mi única compañía,
egoísta,
no tenía capacidad de abrazar
y menos de amar.
El tiempo fue lento,
me carcomía
el silencio.
Aquel nueve todo cambió,
quizá soy diferente
o
lo que creía esfumado renació,
en mi pecho siento lo que es el amor.
Después de meses,
me gusta mi presente.
La realidad es algo que siempre le hace escapar,
pero,
después de mucho
me quiero quedar.
Quiero sentir este latir,
me gustan los días donde ella está.
Donde pone a funcionar mi corazón,
que me toma de la mano
y ahí encuentro una razón...

Escribes hermoso, dan ganas de enamorarse y creer de nuevo en el amor.
ResponderBorrarLeí cada uno de tus textos, y cómo detallas es increíble.
Lastima que no estemos en la misma ciudad, porque amaría conocerte e ir por un café o charlar un rato; me generas demasiada curiosidad, mujer.
no le gusta el café
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