Existía voluntad por ratos,
mis sentimientos como un volcán.
Un cigarro esfumado
buscando paz y perdido en la soledad.
Voy delirando,
pienso en mi libro no escrito.
Bitácoras usadas,
llenas de versos
de dolor, de amargura
una Catalina desconocida
a ratos abandonada.
Quisiera salir de esas cuatro paredes,
visitar un café y solo escribir...
Escribir, escribir y escribir.
Leo a Alejandra P,
ella lee millones,
no soy ni la mitad de sus diarios.
Solo soy un ser de ruido mental,
sin la existencia del arte y las rimas
estaría más que perdida.
Palabras como espinas,
dolidas y afinadas.
Me rayan ciertos textos,
la oscura agonía que siento
hasta en los sueños...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario