miércoles, 19 de marzo de 2025

QUERIDA MAGDALENA



María Magdalena en la cueva - Hugues Merle

 El silencio me hizo distante, 
el peso de mis heridas es invisible
pero retumban en sueños desafiantes 
llenos de cobardía 
y rebeldía. 

Una sombra me acompaña
junto a ella recito mis escritos,
palabras que van y vienen
pero nunca sellan su destino.

Insistir es una batalla perdida
la victoria es un arma difícil de encontrar, 
en cada paso solo hay gritos de ansiedad. 

Las heridas que carga la memoria 
tienen el peor final.
No hay pastillas para olvidar, 
la realidad observa cómo se desvanece
mi sonrisa. 

Pecadora por huir, 
por querer hacer magia y desaparecer, 
por pensar que sería mi último atardecer.

María, llora conmigo
este es mi escondite, 
aquí se respira tristeza
mientras afuera todo el mundo nos condena. 

viernes, 14 de marzo de 2025

SALTOS AL VACÍO




Mary Magdalene in Meditation - Jusepe de Ribera

No hay razón ni un porqué
escribo miserablemente
en un abandono propio
y algo demente. 

Llamo a un ser que solo me busca en sueños, 
el lugar perfecto y matador. 
Despertar es mi primera dosis de melancolía,
la realidad es una pesadilla
que va detrás de mí cada día. 

Mi presencia ya no es fuego
mis cenizas intentan volar
cada verso es un escape,
quisiera traspasar la ventana 
y ser un cuadro de Rembrandt. 

 <Quien no vive trágicamente
se vuelve un idiota.>

Pero mi don solo sabe atarme la soga al cuello, 
ya no es un desvelo,
es una promesa sin cumplimiento. 

No puedo escribir aquellos sueños, 
soy yo vs. masoquismo. 
Esquivando balas que siempre me alcanzan 
y matan cada esperanza. 

Quisiera relatar alegrías
pero yo nací para la tristeza
para el olvido, la desilusión 
y, con suerte, la salvación... 



jueves, 13 de marzo de 2025

UNA CITA CON PIZARNIK


The Blissful - Ernst Stückelberg


Después de vagas eternidades 
concretamos un encuentro, 
toda la noche estuve en desvelo. 
Sobre la almohada soñaba
con acariciar tus mejillas, 
y no hablar de tus heridas. 

Tus silencios serán contemplados, 
el viento y la lluvia no te borrarán
mis manos te darán aliento 
y nuestras penas tomarán vuelo. 
 
Tu cabello corto deleita, 
me quedo en completa armonía
tus manos frías 
y un cigarrillo que se interpone en tu sonrisa. 

Me hablas de filosofía, de tus charlas con Simone, 
de tu viaje a París
y lo poco que eres feliz... 

Te asombra mi manera de conversar, 
en el fondo sabes que conmigo puedes luchar
y que ni en tus pesadillas te voy a abandonar. 

Lees mis escritos
y te llevas dos cuentos. 
No entiendes cómo tu nombre puede sanar, 
las heridas que llevo me suelen enfermar. 

Tomas mi mano,
deslizas tus dedos sobre mi palma
no quieres que tome más pastas, 
crees en mí. 

Por último hablamos de Buenos Aires, 
recorrí a las afueras de tu casa, 
no estabas...
Insistes que debí esperar, 
pero el verano aturde 
y preferí escapar. 
Buscarte en las librerías
y soñar con esta cercanía. 

Te abrazo fuerte, 
no te pierdas
no te quedes en cama. 

Recuerda que puedes llamar, 
nos encanta sentir la muerte 
pero no ir al más allá. 

Prometes escribirme, 
y citar este encuentro en tus diarios. 

El tiempo es caprichoso, 
y los deseos se quedan en ausencias. 

Me despido con la certeza
de que habrá otra oportunidad,
cuando el destino vuelva a escribirnos
y tu presencia deje de ser un sueño.