Almendro en flor - Van Gogh.
Quisiera verte a los ojos
y recordarte siempre
que eres oro.
Vienes de otro planeta
a darme paz,
vivía en guerra
de esas que pintan a ser eternas.
Siempre creo en el destino,
nunca en la casualidad
y verte de nuevo fue más que un idilio,
se ha vuelto mi mayor felicidad.
No quiero que mires atrás,
mira hacia adelante
te prometo noches de felicidad
frente al mar,
o en medio de esta fría ciudad.
No tuve que pensar,
no tuve que indagar
a tu lado quiero estar,
mirar las montañas
y escuchar los pajaritos cantar.
Los kilómetros recorridos
las manos enlazadas,
mientras mis venas se brotan
por lo que causas.
Nunca tuve un día de suerte
pero estoy por creer
que nuestro encuentro
fue infinito
e irá con nosotras hasta la muerte.
Recogí muchos versos
en estos años de soledad,
todo cambio desde el primer día,
nos entregamos sonrisas
sin saber qué iluminarias
mis días.
Posdata: te quiero mía.

El titulo para esta poesía sería.
ResponderBorrarEl reencuentro del amor o
No volvamos a soltar nuestras manos.